61,6 % de los NNA, de 0 a 17 años, se encuentran en riesgo de abandono escolar o fuera del sistema educativo, dice HumVenezuela

En 2023, señala la plataforma, la asistencia irregular de NNA, la pérdida de días de clases, el abandono escolar y la no escolarización, se han convertido en problemas recurrentes y cada vez más graves por causas atribuibles al sistema educativo

“El subsistema de educación básica, en el que estudian los niños, niñas y adolescentes (NNA) de 0 a 17 años, presenta un severo deterioro, profundizado hace más de dos décadas con el cambio de modelo educativo, traducido en no menos de 20 intentos de modificaciones al currículum básico nacional y resoluciones que han desfavorecido las condiciones laborales de los docentes y el funcionamiento de unos 28.000 planteles, oficiales y privados”. 

A ese análisis llegan los investigadores que consolidaron la 4ta medición de la escala y severidad de la Emergencia Humanitaria Compleja en Venezuela para el período de marzo 2022 a noviembre 2023, a cargo de la plataforma HumVenezuela. 

La crisis de la educación básica se expresa en el abandono sistemático y prolongado de políticas públicas para mejorar la cobertura y calidad educativa. “El sistema educativo, incluyendo la educación básica, enfrenta una acentuada desinstitucionalización, junto con múltiples carencias de planes de estudio, una infraestructura deteriorada sin servicios adecuados, la falta de dotación y de asistencia social a estudiantes y docentes”, se lee en el informe.

En 2023, 61,6 % de los NNA de 0 a 17 años se encontraba en riesgo de abandono escolar o fuera del sistema educativo. Dentro del entorno de enseñanza, 82 % de los NNA no realizó actividades escolares y de calidad acorde con el derecho a la educación; y más de 90 % de los NNA enfrentó problemas de deterioro o déficit de infraestructura, dotación y servicios básicos. 

La asistencia irregular de NNA, la pérdida de días de clases, el abandono escolar y la no escolarización, se han convertido en problemas recurrentes y cada vez más graves por causas atribuibles al sistema educativo, sumados a la pobreza económica de los hogares, la inseguridad y la violencia en los entornos comunitarios. 

De unos 9,4 millones de NNA con edades entre 0 y 17 años en la población venezolana estimada para 2023, 72,8 % asistía a escuelas de educación básica en el país y 0,5 % en países fronterizos. 88,3 % de los NNA estudiaba en planteles oficiales y 11,7 % en privados. Durante los últimos años la proporción de NNA en escuelas privadas ha descendido, mientras que aumentó en las oficiales como consecuencia de las dificultades económicas. Como una estrategia extrema frente a una mayor pobreza, en 2023 se reportó 2,9 % de hogares que cambiaron a los NNA de escuela o los retiraron. Sin embargo, la educación de los NNA no fue continua ni completa para 51,6 % que asistió a clases de manera irregular o menos de 5 días a la semana. Asociado a la inasistencia, los hogares reportaron un déficit de 61,1 % de NNA por salón. Estos son porcentajes mayores al 45,1% de asistencia irregular y el 56,7 % de déficit por salón, registrados en 2022. 

“Las deficiencias del sistema educativo representaron el 48,2 % de los motivos. La suspensión de clases y la falta de docentes alcanzaron los porcentajes más altos, con porcentajes de 36,3 % y 40,7 % respectivamente. A la inasistencia se agregó en 2023 la cantidad de días perdidos en el año escolar que, si bien, fue menor a los no cursados por las circunstancias extraordinarias de suspensión de clases presenciales durante la pandemia de COVID, de vuelta a la normalidad, los hogares reportaron un 18,1 % de NNA entre 3 y 17 años de edad que perdieron más de 50 días de clases, lo que significa no haber cursado 33 % de los establecidos en el calendario escolar o un lapso académico completo, de acuerdo con la duración mínima de 180 días hábiles que dicta el Reglamento de la Ley Orgánica de Educación”. 

Los retrocesos de la educación básica por el deterioro de las escuelas, la falta de docentes y las deficiencias de equipamiento y dotación escolar han sido cada vez más pronunciadas en estos últimos años, e intervienen como principales causas de la inasistencia y el abandono escolar. 

74,6 % de los 28.000 planteles presenta condiciones de deterioro en su planta física, espacios e instalaciones, incluyendo las sanitarias. Además, 73,4 % no recibe electricidad continua y 80,9 % tampoco agua. El 71,7 % no contaba con suficientes pupitres para todos los alumnos y 95,7 % carecía de un servicio de transporte escolar. 

Igualmente, 79,2 % de las escuelas presentaba déficits de docentes, que en un porcentaje cercano a 60 % abandonaron el sistema educativo; 92,9 % no contaba con computadores y 93,1% no tenía conexión a Internet. 

En el contexto de la EHC, otras dificultades se interpusieron para el acceso regular de los NNA a la escuela. Entre estas dificultades destacan la mención de los desastres por parte de los hogares, como un obstáculo para enviar los NNA a clases, en el 26,4 % de los casos. A estas razones se agregaron, en un 16,4 %, la falta de transporte para el traslado de los NNA; en 14,7 %, la falta de útiles escolares y en 13,4 %, la falta de alimentos, por dificultades económicas en el hogar. 

Entre 2022 y 2023, de 25 % a 26,7 % aumentó el número de NNA que no iban a la escuela. Un 6,2 % de estos NNA abandonó los estudios y 20,5 % nunca se escolarizó. Los niveles de no asistencia de 4 a 17 años, como edades reglamentarias para la educación obligatoria en Venezuela, fueron de 24,2 % en el grupo de 4 a 6 años, de 6,9 % en el grupo de 7 a 12 años y de 19,7 % en el grupo de 12 a 17 años. 

En las causas de abandono y no escolarización tienen un peso importante las razones económicas, la distancia de las escuelas y las necesidades especiales de los NNA. 29,9 % de los NNA de 7 a 17 años que no asisten a la escuela se encuentran trabajando. A estos se suman los niños y niñas (NN) de 0 a 2 años, para quienes la educación básica también es obligatoria en la etapa maternal, pero que constituyen el grupo menos escolarizado debido al bajo número de escuelas adecuadas para esas edades y la falta de personal capacitado. 

Sea que asistan o no a centros educativos, los NN de estas edades en condición de pobreza extrema, que representan aproximadamente unos 900 mil, deben ser beneficiarios de políticas y programas de asistencia y protección en necesidades nutricionales y de apresto escolar adecuados para cada edad, recomienda HumVenezuela, organización de la sociedad civil que para llevar a estos datos aplicó 11 mil encuestas en 20 estados del país.

Foto: Archivo

Texto: Mabel Sarmiento

Lea el informe completo:

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