4,2 millones de personas con problemas de salud graves no recibieron atención médica

En 2023, 87,6 % de las personas dejaron de contar con planes de seguro de atención médica, tanto públicos como privados

La salud, como sistema nacional, es uno de los tópicos abordados en el informe de HumVenezuela, y al que se le pone foco de atención desde 2015, tras el inicio de la Emergencia Humanitaria Compleja (EHC). No obstante, el monitoreo de la plataforma no muestra signos de recuperación en esta materia. Todo lo contrario, manifiesta que la mayoría de la población está expuesta a graves riesgos para sus vidas, integridad y bienestar físico y mental por falta de atención a la salud. 

Este análisis que se desprende del informe se traduce en cifras como:

  • En 2023, el 87,8 % de los ciudadanos dependía del sistema sanitario público para tener acceso a servicios de atención primaria, ambulatoria y hospitalaria, que están en severa crisis por el colapso del 80 % de sus capacidades, a causa de un deterioro sostenido que, en 2022, cumplió una década.
  • En 2023, se agravó la pérdida de servicios de atención médica para un 69,9 % de la población, en un 54,8 % sin recursos económicos para afrontar los gastos mínimos de una enfermedad y en un contexto donde prácticamente desapareció la protección financiera a través de los múltiples sistemas de seguridad social y los seguros privados. 
  • La carga de enfermedad se mantiene en niveles altos, afectando a más del 60 % de la población en 2023, con picos durante el período de pandemia y sus reincidencias, entre los años 2020, 2021 y 2022. 
  • Cerca de 40 % de las personas con problemas de salud graves no tiene acceso garantizado a la atención médica ni a medicinas. Por la falta de servicios preventivos y especializados en el sistema sanitario público y con una medicina privada con menos del 5 % de las camas, concentradas en las zonas de mayor densidad urbana y extremadamente costosa, los hospitales públicos siguen siendo el centro de la atención disponible en todo el país, con capacidades ampliamente insuficientes y con elevadas carencias de personal y dotación, deficiencias operativas y una infraestructura deteriorada. 

El 87,9% de la población venezolana, que depende del sistema sanitario público para la atención de sus necesidades de salud, se encuentra afectada por la grave y extensa fragilidad en la que se encuentra el sistema. 

Durante un largo período de desfinanciamiento, desestructuración y debilitamiento, los servicios de atención del sistema fueron cayendo en estado de inoperatividad, parcial o completa. Aunque las personas siguen acudiendo al sistema, a falta de otras opciones dado que 97,6 % no dispone de protección financiera y 54,8 % carece de recursos para gastos de salud, entre los años 2022 y 2023, de 66,9 % a 69,9 %, aumentó la población que, al acudir, no logró conseguir la atención necesaria o dejó de hacerlo por suspensión o cierre de los servicios, dice el informe.

Hasta el año 2023, 87,6 % de las personas dejaron de contar con planes de seguro de atención médica, tanto públicos como privados. En el sistema sanitario público, 86,4 % perdió servicios de atención primaria, 74,4 % dejó de contar con servicios de atención ambulatoria y 60,8 % ya no contaba con servicios de atención hospitalaria

En 97,8% se reportaron servicios inoperativos o cerrados en los centros de atención primaria; en 87,9 % se notificaron en centros ambulatorios especializados; y en 74,3 % se informaron en servicios de los hospitales públicos. El gasto público en salud disminuyó durante los últimos años en más de un 50 %, estimando una mayor caída, que se desconoce por la ausencia de publicación de las estadísticas de inversión y gestión presupuestaria. 

En el año 2023, se estimó que 65 % de la población había sufrido o se encontraba pasando por alguno de los problemas de salud de mayor prevalencia, distribuidos en un 40,7 %, que representa a quienes tienen condiciones crónicas (entre las más comunes, hipertensión, diabetes y afecciones pulmonares) y 39 %, a quienes sufren o sufrieron problemas de salud agudos (entre las más frecuentes, las infecciones respiratorias agudas y las diarreas). 

En 2023, 4,2 millones de personas con problemas de salud graves no recibieron atención médica y 3,7 millones tampoco medicinas. El 37,9 % con problemas crónicos y el 35,4% con problemas agudos no tuvieron atención. 

La información recolectada de gremios de salud, denuncias de personas usuarias y de los hogares encuestados muestran que, durante 2023, 81 % de las camas en los hospitales públicos no estaban operativas y la actividad quirúrgica cayó en 72,5 %; por 91 % de insumos básicos y quirúrgicos faltantes; 91,2 % de equipos dañados, 94,5 % de desabastecimiento de medicinas y 60 % de salas de cirugía fuera de servicio. 

En ese período monitoreado por la plataforma en 20 estados y con la aplicación de 11 mil encuestas, se conoció que 89,8 % de los bancos de sangre no estaban operando, al igual que 92,3 % de los laboratorios. En cuanto a personal de salud capacitado, se estima el retiro de 74,6 % de personal médico y 73,5 % de enfermería. Además, 95 % de los hospitales presentaba deterioro de planta física y 77,6 % no contaba con electricidad y agua continua. 

En materia de medicinas, la situación mejoró con una mayor producción nacional, después de atravesar caídas de 80 % en las cantidades distribuidas durante años pasados y haberse reducido en más de 90 % las importaciones.  No obstante, las condiciones de pobreza no permitieron a la mayoría de las personas disponer de las medicinas que necesitan por sus costos. Los reportes de los hogares arrojaron que 30,1 % de las personas con problemas crónicos y 35,4 % de las personas con problemas de salud agudos, no tuvieron acceso a medicamentos.  

 

Lea el informe completo:

Descargar (PDF, 953KB)

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