Por COVID-19 hay menos niños vacunados en América Latina

(28/04/2021)

En 2020, como resultado de la pandemia por COVID-19, hubo 18,2 por ciento menos niños en América Latina y el Caribe que recibieron las tres dosis de la vacuna contra difteria, tétanos y tosferina, en comparación con 2019, informó en un comunicado la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Con motivo de la Semana de la Vacunación en las Américas, la OPS también reportó que la vacunación infantil frente al sarampión, la parotiditis y la rubéola mostró un comportamiento similar en 2020, con 13,9 por ciento menos niños vacunados que en 2019.

“Fuimos la primera región del mundo en eliminar la viruela, la poliomielitis y la rubéola. Pero ahora estamos viendo un descenso en la inmunización, y debemos revertir esa tendencia no sólo por la salud de nuestros niños sino también por el bienestar de toda nuestra sociedad”, dijo Carissa F. Etienne, directora de la OPS.

Aunque la pandemia ha tenido un impacto negativo, el descenso en la inmunización de menores en América Latina y el Caribe ocurre desde hace más de una década. “En Brasil, Bolivia, Haití y Venezuela, la cobertura de inmunización ha sufrido una caída de al menos 14 puntos porcentuales desde 2010”, alertaron la Organización Mundial de la Salud y UNICEF en un comunicado.

Una de las posibles causas es el desabastecimiento de vacunas que se reporta desde hace años en varios países. Según la plataforma Our World in Data de la Universidad de Oxford, las limitaciones en el suministro de vacunas son un problema que tan solo entre 2011 y 2015 afectó a un tercio de todos los países del mundo, incluyendo países de altos y bajos ingresos.

“Hemos visto que los niños más pequeños son los más afectados por las bajas coberturas y esto significa que pasan más tiempo expuestos a enfermedades prevenibles por vacunación”.

María Jesús Ríos Blancas, Instituto Nacional de Salud Pública de México

La profesora del Instituto Nacional de Salud Pública de México, experta en bioestadística, María Jesús Ríos Blancas, dijo a SciDev.Net que los desabastecimientos a nivel internacional reportados por autoridades locales de las vacunas contra hepatitis B, triple viral (contra sarampión, paperas y rubeola), y pentavalente acelular –que protege contra cinco enfermedades: difteria, tosferina, tétanos, poliomielitis e infección por Haemophilus influenzae– “podrían explicar parcialmente la disminución de las coberturas”.

Ríos Blancas publicó recientemente en PLoS ONE un artículo en el que reporta que de 2000 a 2018 México no logró su meta de vacunar al 95 por ciento de la población infantil contra enfermedades como polio, hepatitis B y sarampión, a pesar de ser un país con uno de los mejores esquemas de vacunación de la región.

“Nos dimos cuenta de que la mayoría de las vacunas no solo no alcanzaron la cobertura recomendada, sino que esta disminuyó constantemente de 2000 a 2018”, explicó, tras analizar en la investigación los esquemas de vacunación de 58,898 niños mexicanos con datos provenientes de las Encuestas Nacionales de Salud.

Un ejemplo es la vacuna pentavalente acelular, que en México pasó de una cobertura de 74,1 por ciento en 2010 a 65,3 por ciento en 2018.

“Hemos visto que los niños más pequeños son los más afectados por las bajas coberturas y esto significa que pasan más tiempo expuestos a enfermedades prevenibles por vacunación”, señaló Ríos Blancas.

La investigación también sugiere que los niños de zonas rurales enfrentan un riesgo hasta 12 por ciento mayor de tener un esquema de vacunación incompleto, en comparación con los que viven en áreas urbanas. Mientras que los niños cuyos padres o tutores no cuentan con seguridad social presentan 40 por ciento más probabilidades de no completar el esquema frente a los que sí tienen seguro social.

Para Mauricio Rodríguez, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México y especialista en enfermedades prevenibles por vacunación, quien no participó en el estudio, el estudio evidencia, por un lado, que tanto México como posiblemente el resto de la región necesitan un mejor sistema de información sobre vacunación.

Y, por otro lado, arroja luz sobre el desempeño de las políticas públicas de salud. “Nos puede ayudar a saber qué tan universal es el programa, si las vacunas están llegando a la población, si son suficientes y si el personal encargado del programa es suficiente”, dijo a SciDev.Net.

Fuente: Noticias SciDEV

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