Falta de fertilizantes en el país pone en riesgo la producción agropecuaria

(01/08/2020)

En el estado Guárico los trabajadores de este sector exigen el despacho agilizado de los fertilizantes para aplicarlos dentro del lapso adecuado. En El Diario conversamos con representantes del sector agropecuario para detallar la situación actual de las siembras

as pocas siembras que se han podido realizar en el país se encuentran amenazadas por la falta de fertilizantes. Algunos los produce la Petroquímica de Venezuela (Pequiven), que actualmente presenta un retraso en su distribución, como es el caso de la urea.

Julio Manuitt, presidente de la Asociación de productores Agropecuarios de Chaguaramas (Apacha) en el estado Guárico, explicó en exclusiva para El Diario que existe demora en la distribución de urea, que es un nitrógeno que necesita la planta (maíz) en un lapso de 15 a 25 días después de su nacimiento.

“Desde las asociaciones hemos hecho pagos a Pequiven. Los pedidos fueron cancelados desde hace más de un mes”, puntualizó.

Manuitt detalló que una vez que transcurren los 25 días, al maíz ya no se puede aplicar la urea y eso traería pérdidas porque el rendimiento no es el mismo. Indicó que el fertilizante contribuye con el desarrollo y el llenado del grano a la hora de cargar y cuando comienza a espigar la planta, a los 45 días.

Foto cortesía

Debido a la problemática, agregó que han realizado un llamado al ministro de Agricultura y al presidente de Pequiven para que se aboquen a la grave situación que se registra en diversas zonas de Guárico.

Señaló que observan con preocupación que en Pequiven un saco de urea cuesta entre 5 y 6 dólares, pero ahora que los están revendiendo el producto puede llegar a costar hasta 20 dólares. Comentó que no se explican por qué eso no está en manos de los productores. Se han topado con que las personas que venden el fertilizante a través de plataformas de mensajería ni siquiera están ligadas al tema agropecuario.

“Esto es un problema serio que no puede estar pasando en un país con una situación tan crítica. Nosotros estamos tratando de trabajar y de producir en el país”, lamentó el representante de Apacha.

Destacó que actualmente lo que poseen en el estado Guárico son alrededor de 50.000 o 60.000 hectáreas de maíz. Todo producto de la inversión del capital privado y ahorros de los productores.

No estamos pidiendo un financiamiento de la urea, sino un despacho de lo que fue cancelado”.Julio Manuitt, representante de Apacha.

Reiteró que los despachos del fertilizante no pueden esperar porque su aplicación debe realizarse en un lapso de tiempo específico. Una vez que ha transcurrido ese tiempo la aplicación solo es posible de forma manual o usando un avión, pero tampoco disponen de combustible para su uso.

Manuitt detalló que hay una zona que ya se fertilizó, pero falta por tratar un sector de aproximadamente  20.000 hectáreas.

Solo han recibido respuesta de una oficina de Pequiven en Valle de la Pascua para un despacho de 40 toneladas semanales. Esto supone una entrega cada cinco días que resulta insuficiente.

La situación de Pequiven

El vicepresidente de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro), Celso Fantinel, señaló que Pequiven se encuentra en quiebra, al igual que Agropatria. Debido a esto asegura que el régimen de Nicolás creó Agrosur.

Fantinel explicó que Agrosur importó fertilizantes y semillas de maíz hace dos años, pero que dirigeron todo a sus afectos «agroenchufados”. Dejaron por fuera a 90% de las asociaciones de Fedeagro, encargadas del 85% de la siembra de cereales en Venezuela (maíz, arroz, sorgo).

“Por eso la caída tan estrepitosa en estos rubros. Luego borraron del mapa los créditos para la siembra. Todo lo dirigieron a sus ‘agroenchufados’”, indicó Fantinel.

El vicepresidente de Fedeagro agregó que Agropatria atiende 15% de las necesidades con productos de origen chino de “tercera categoría”. Además, puntualizó que no cuentan con organización del envasado de agroquímicos, debido a que no tienen los envases apropiados. No hay control y los productos los mezclan con agua, lo que Fantinel calificó como un “desastre”.

Detalló que Pequiven tiene minas de fósforo, la urea del petróleo, y solo necesitaba importar potasio para hacer la fórmula completa npk, pero que “debió haber sido un gran negocio” la importación de fertilizantes del extranjero, en vez de hacerlo en su planta de Morón, Puerto Cabello.

Indicó que la planta de fertilizantes está fuera de servicio y este 2020 ha producido poco o nada.

Los ciclos biológicos de los vegetales no esperan por la impericia de un régimen que ha quebrado el campo venezolano. 15 años de controles de precios nos debilitaron. Técnicamente tenemos un retraso ahora de por lo menos 30 años, las cosechas de 2020 son similares a las de 1970”.Celso Fantinel
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Sobre la situación de Guárico, el vicepresidente de Fedeagro indicó que se sembraron unas 56.000 hectáreas de maíz. 50% blanco y 50% amarillo. Coincide con Manuitt en que fue gracias a “95%” de esfuerzo privado, pero detalla que el sorgo granífero prácticamente desapareció del estado.

Sorgo. Es un cereal similar al maíz, tanto en apariencia como en aportes nutricionales.

Precisó que de este cereal se sembrarían unas 2.000 hectáreas y casi todo el forraje para el ganado.

“De la cantidad de maíz sembrado, 40% tiene una dosis mínima de fertilizantes npk y nitrogenados. Son semillas que reutilizaron de la cosecha anterior, con herbicidas e insecticidas de muy mala calidad”, añadió Fantinel.

“El agricultor invierte mucho dinero. Desde el 7 de enero nos activamos para preparar la siembra de maíz, el acopio de los insumos, reparar las sembradoras, los tractores, pago de mano de obra, arreglar los terrenos donde va la siembra”, detalló.

Puntualizó que si el precio del cereal no es bueno, el agricultor quebrará. Agregó que hay una caída en precios en el extranjero por la pandemia del covid-19, pero que en Venezuela no hay pagos de aranceles e IVA.

Fantinel alertó que es posible que la este rubro atraviese un periodo negativo. Con una «cosecha paupérrima» y con el consumo actual lo que se tiene solo alcanzará para cuatro meses. Para los otros ochos que restan habrá que importar maíz blanco y amarillo.

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Señaló que en los años 2007, 2008 y 2009 en el país se sembraron 650.000 hectáreas de maíz. El consumo era de 1.500.000 toneladas del blanco y 2.000.000 del amarillo. Durante esos años se produjeron 225.000 hectáreas de arroz; pero hoy en día en los dos ciclos solo se producen 65.000 hectáreas para un consumo de cuatro meses. El resto debe ser importado.

Tierra empobrecida

El vicepresidente de Fedeagro agregó que la caída sostenida de la producción en Venezuela se registra desde 2011. “La tierra se empobrece de nutrientes y cada año se produce menos”, debido a la falta de suplementos agrícolas.

Precisó que en Guárico, estado productor de cereales y ganadería, al bajar la superficie de siembra va bajar el rebaño porque van ligados. Los cereales son la reserva de comida para el verano, el forraje que queda en el terreno cosechado es alimento para el ganado.

Puntualizó que sin fertilizantes Venezuela difícilmente vuelva a producir alimentos en cantidad y calidad. Recalcó la importancia de la calidad de la siembra, debido que ahora se ve cómo las hortalizas han desmejorado.

Actualmente los productores agropecuarios de Venezuela atraviesan una crisis que puede causar grandes pérdidas de su patrimonio. Mientras el Estado no les da respuesta son ellos quienes en este momento siguen apostando por la producción nacional e invirtiendo para ofrecer productos de calidad. Todo esto en medio de un contexto inestable que podría empeorar si no se toman las acciones correspondientes.

Fuente: Noticias El Diario

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